lunes, 19 de diciembre de 2011

Como hacer un puente para el Belén

El puente sobre el río es de los accesorios imprescindibles del Belén. Se puede hacer de corcho o de muchos materiales más. El que muestra la foto es muy fácil de hacer. Está confeccionado con trocitos de ramas de pino.
El pino es un árbol que según va envejeciendo se desprende de las ramas viejas. Tenemos que elegir las que se caen por si mismas y podemos encontrar esparcidas por el suelo. Son la idóneas porque están ya peladas y al cortarlas no desprenden resina. Esta sustancia huele muy bien, pero si se adhiere a la piel es difícil quitarla.



Los niños de ocho a diez años pueden ayudar a su construcción, si les proporcionamos una sierra cuyos dientes sean pequeños. En la imagen podéis ver un ejemplo. Es una herramienta que no es cara y saca de muchos apuros. Se utiliza muchísimo y es muy manejable.



Si la ramita la colocáis encima de un taco de madera, el niño puede empezar a serrar, sin miedo de estropear la mesa. Enseñarle a sujetar la rama con una mano y la sierrecita con la otra. Se comienza haciendo una muesca tirando de la herramienta hacia nosotros varias veces. Una vez logrado esto se puede ir serrando aumentando la velocidad de la mano, haciendo un movimiento de vaivén. Si queréis añadir más medidas de seguridad, podéis ponerle al crío guantes de trabajo. En este caso no sería necesario, pero lograremos que se acostumbre a realizar las tareas de forma segura.



Si elegís para hacer las vigas del puente dos trozos de rama de forma curvada, este tendrá una forma similar y su aspecto será mucho más real. Así podréis poner algún pato debajo del mismo.


En la imagen siguiente el puente está volcado para que podáis ver mejor las vigas curvadas. Los pegotes de pegamento térmico, que unen las mismas con los palitos travesaños, se depositan abajo para que no se vean y el puente quede más estético y natural.



La unión de los palitos se debe hacer con la pistola térmica. Venden ahora algunas con gatillo que son fáciles de usar. Si el niño es tranquilo y confiáis en él le podéis dejar que las pegue, siempre con vuestra supervisión y estando a su lado.


El resultado del trabajo no está mal. Siempre hay que pensar en la satisfacción y en la ilusión que genera la realización de alguna cosa por nosotros mismos.